🇵🇪Descubrí que tenía TDAH gracias a mi Work and Travel

Después de pensar mucho en un buen inicio, creo que esta es la mejor manera de comenzar a redactar este pequeño blog, algo que pospuse mucho en los últimos días. Antes de contarles sobre mí, me gustaría definir brevemente sobre el TDAH, este es una condición que afecta la capacidad de enfocarme en una tarea, la concentración en temas que no me llaman la atención; y a la vez tener una pequeña memoria a corto plazo por estar con mil cosas en la cabeza dándole vueltas.

Gracias a mi condición, una simple tarea como esta me parece un poco complicada, ahora, imagínense como puede ser lidiar el trabajar y vivir con tus propias responsabilidades en los Estados Unidos, teniendo TDAH. Acompáñame a ver cómo pude afrontar los retos del día a día teniendo, hasta 3 trabajos.

El TDAH durante mi vida

Mi nombre es Victor, un chico de 22 años que le encanta los retos y descubrir nuevas formas de superarme como profesional y como persona, soy una persona muy sociable y carismática que le gusta ver siempre una sonrisa en los demás. Desde pequeño, siempre tuve problemas en relación a la inatención y a olvidarme las cosas, haciendo parecer como un tonto, además mi personalidad era la de una persona permisiva en esos tiempos, cosa que llevaba a que sufriera bullying y eso hacía que en el colegio fuera tomado como una persona irresponsable, tonta, sin aspiraciones, etcétera.

Fui creciendo y empecé a normalizar mi situación de que no era tan bueno en ciertos temas como la matemática, el organizarme, lo que me trajo problemas no solo en el ámbito escolar, sino también laboral y también en mis relaciones personales. Me encontraba sumergido en una burbuja gracias a las limitaciones que me puse al no cumplir con las expectativas que se me pedía para poder ser aceptado en algunos ámbitos como el social, estudiantil y laboral.

La decisión de irme de Work and Travel

Conociendo y descubriendo más acerca de mí, pude darme cuenta que me encantaba conocer a nuevas personas, su manera de pensar y su visión acerca de la vida. Un día, estuve platicando con una amiga de mi colegio llamada Camila, y me confesó que iba a realizar un viaje a los Estados Unidos para trabajar, me interesé muchísimo y al siguiente año fui uno de los primeros en apuntarme para poder realizar el programa de tal viaje, eso permitió que pueda reventar la burbuja en la que estaba sumergido y vivir la mejor experiencia que he tenido en mi vida, hasta ahora. 

Keystone, cuna de los J1’s sin horas

En el proceso con el programa y empleador, había postulado para trabajar en el área de Housekeeping, luego días antes se me preguntó si se me podía cambiar de área para F&B, a la cual acepté sin saber todo lo que nos pasaría a los que trabajamos en restaurante

El llegar a tu lugar de trabajo, habiendo perdido un vuelo por tonto (ahí si fuí muy estúp*do la verdad), y enterarte que todavía no tenías un restaurante establecido para poder empezar a trabajar fue muy desesperante, no pude empezar a trabajar hasta después de 6 días de haber llegado, luego de eso trabajé en un restaurante llamado Summit House por un día, para luego ser informado que trabajaría en un restaurante llamado Timber Ridge, en ese lugar no solo encuentras mesas, platos, cubiertos, comida; también está una gran parte de mi corazón y cariño. Pero al empezar se puso un poco jodida la cosa, teniendo en mi horario solamente 4 días a la semana, cambiando todos mis planes en relación a ahorrar dinero y tener que devolver la deuda del programa, el recorte de las horas si me perjudicó al inicio. 

Empecé trabajando en cocina y ofreciendo los productos a los clientes por medio de estaciones, había la primera estación de chicken tenders, otra de ensaladas (donde iban los vagos porque no se vendía nada en esa estación), la tercera de hot dogs y la última de sopa ramen, al ofrecerle lo que quería el cliente, este se dirigía a cancelar su producto y lo disfrutaba en las mesas. Aparte de eso también se realizaba la limpieza de las estaciones, lavar los platos de cocina, realizar la inspección a las congeladoras para llevar cosas y de vez en cuando bailar y hacer enojar a mis queridas líder y manager respectivamente, Gianella Y Alessandra. 

La situación se fue agravando e iban reduciendo las horas, llegando hasta a un punto de tener solo 16 horas a la semana en mi restaurante, porque en otro restaurante supe que solo tenían 6 horas semanales, una barbaridad. La situación hizo que me estrese demasiado y no encuentre soluciones al empezar el programa, porque tampoco podía conseguir un segundo trabajo en la zona. Si no se tenía otra manera de generar ingresos, frito pescado. Luego conseguí un segundo trabajo, hasta un tercero.

Un buen second, pero ¿A qué costo?

Dentro de mi preocupación de generar y reponer el dinero que se me había prestado, empecé a buscar trabajo caminando por la zona. Luego me enteré que había un aplicativo para poder postular a un trabajo, llamado Indeed. Gracias a ese aplicativo recibí hasta 6 ofertas laborales, pero la primera de ellas fue de un gran lugar para poder trabajar, el Post Office de los Estados Unidos.

Postulé como delivery driver, a ver si se me daba y a los 2 días el GM se comunica conmigo para poder definir una entrevista, yo encantado porque iba a trabajar manejando y porque el pago era muy, pero muy bueno

Fui al día de la entrevista, pero fue más como una explicación de las cosas que iba a realizar, como si ya se hubiera tomado la decisión de contratarme, eso me pareció muy gracioso. El trabajo consistía en repartir paquetes de “Amazon” e “Ebay”, a cierta zona del condado y también repartir cartas en lockers especiales, esto después de haber realizado un trabajo de logística para su debido reparto. Dije bueno, será fácil, pero que santa paloma fui para decir eso, era muy complicado tener que salir a repartir con tormentas y temperaturas promediando los -25 grados, fue difícil pero la verdad es que me relajaba mucho el poder manejar. 

Fue en este trabajo, que me dí cuenta que algo no iba bien conmigo, pero una de las experiencias más impactantes y graciosas que tuve fue que, después de dejar paquetes en una casa, subí a mi carro y empecé a manejar para luego darme cuenta que se me había olvidado cerrar el maletero, donde llevaba los paquetes y cartas para el envío. ¿Cómo es que alguien puede ser tan estúp*do de dejar el maletero y empezar a manejar así? Fue lo primero que me pregunté luego de volver a poner en el maletero los paquetes y cartas tiradas en la pista, resguardado por un gringo que solo le atiné a decir que el maletero se abrió “por arte de magia y no me di cuenta”, si supiera que fui muy estúp*do y me olvidé de cerrarlo, se moría de la risa.

Gracias a estas experiencias, me fui dando cuenta de que tenía ciertas dificultades para poder retener y recordar cosas o prestar atención a cosas que no me interesan.

El despido por mi falta de atención

Ser despedido de mi tercer trabajo fue algo que me dejó perplejo y fregó mis planes de un momento a otro. A continuación, les cuento cómo sucedió.

Recorriendo las calles de Silverthorne en Colorado, me animé a postular a un restaurante gourmet de comida americana, en la cual llené un “job application” y me llamaron para trabajar como Food Runner

Todo muy bien las primeras semanas, para trabajos de rapidez y desenvolvimiento con el público soy muy bueno, pero a veces cometía pequeños errores al equivocarme en algunas decoraciones que iba con el plato que tenía que llevar a la mesa. Pero lo que me colmo un día, fue que cometí el error de echarle un poco más de azúcar a una galleta, ya que recordaba que llevaba esa cantidad, la cual llevaba menos azúcar y yo me había excedido un poco, a lo que el dueño se pone histérico y me insulta, cosa que me enojo y le digo que no podía responderme de esa manera y que se controlara porque no iba a aceptar que me menosprecie. Luego de eso me fuí y estuve pensando en como decirle que ya no iba a trabajar ahí, hasta que me llega un correo en donde mencionaron que ya no era necesario que vuelva y que no era un buen puesto para mí, seguido con unas disculpas por el mal rato que pase. No respondí y me quedé con los dos trabajos que tenía, trabajando a la par y esforzándome en los dos con una sonrisa y buena actitud.

Mi diagnóstico de TDAH

 Â¿Ven como el TDAH ha podido complicarme un poco la vida? Pero pienso que gracias a las experiencias que les conté y muchas más cosas que me sucedieron, pude darme cuenta de que algo no iba bien conmigo mismo y a raíz de todo eso pude realizar una visita con una psicóloga y un neurólogo para poder determinar el diagnóstico. 

No todo fueron momentos malos, en el proceso conocí a grandes personas que, a pesar de tener complicaciones, no se alejaron y fueron parte de mi día a día, comprendiendo y haciéndome sentir muy bien con ellos en conjunto, experimentando un sentimiento que no me era tan fácil de expresar, el cariño hacía mis amistades.

Ahora, estoy en proceso para regresar a Keystone, un poco masoquista de mi parte luego de no tener horas, pero más lo hago por las bonitas experiencias que viví en ese lugar, lamentablemente no podrán volver gran parte de mis amigos, pero sé que la vida te vuelve a juntar con las personas que más quieres. Si bien, recaude un dinero para poder solventar gastos acá en Perú, creo que pude haber hecho mucho más. Es por eso que regreso por mi revancha, esperando que esta temporada las cosas vayan mucho mejor en el ámbito laboral para mí y para todos los que viajen a trabajar a USA.

Mi recomendación

Para los que van por primera vez y sienten que tienen problemas con la concentración e inatención, traten de hacer una lista con todas las cosas que están llevando para que no se les pase por alto algo importante, como a mí. También, anotar sus ingresos y sus gastos una vez que están trabajando, tener un recuento de todo eso es muy importante en relación a tu organización monetaria. Luego, otro dato final que les puedo dar es que traten de disfrutar al máximo y traten de sonreirle a las adversidades, que lo malo no es para siempre. Si yo logré superar esto y muchas cosas más, sé que tú también lo lograrás para conseguir tus metas, y si no lo logras, tienes que volver a intentarlo hasta que consigas el objetivo.

Finalmente, agradecer a todas las buenas personas que conocí en este trayecto de mi vida, desde chicos que no se molestaron en prestarme un techo en donde quedarme cuando nos reuniamos de fiesta, hasta hacerme compañía en los momentos más difíciles que tuvimos que sobrepasar. 

Víctor Ñañez

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